domingo, 8 de mayo de 2011

Empty Closet


Mi armario está vacío desde que te has ido y con el alma en vilo, encuentro al corazón desconjuntado, descompasando sus latidos.

Me duele, me tiembla todo y me duele, que hasta las puntas de mis dedos chascan a gritos lo que les escuece. Y en este vacío resucito y grito que cese.

Me remido y me fustigo la boca, desgarrando esas dos palabras que pronuncié como una sola, dejando que sus fragmentos perdidos, resuenen entre las olas.

Respiro mejor ahora. Escribo de nuevo, pues ya son horas y con tu permiso te vuelvo a robar la vista mientras lees estas líneas asolas.


lunes, 2 de mayo de 2011

Algo se mueve en el mundo



Cuéntame si servirán de algo las ilusiones. Divagar en medio de la nada haciendo vida en la deriva. La brújula esta oxidada y hace tiempo que perdió el Norte.
Desierto como animal de compañía. Tormentas de arena en el lugar de las caricias y algún casual camello para adulterar los ánimos en las noches congeladas.
Caminar hasta cansar los recuerdos y que lo único que te persiga sean tus huellas. Las huellas, un sendero por el que mejor no volver.
Boca seca, oídos sordos y  polvo en las entrañas.
Cuidado con los espejismos y sus alegrías fugaces, pues al final lo que cuenta es un verdadero oasis con palmeras, lagos y cantos de sirena.
Sí… es posible que un oasis en medio de la nada siga sirviendo para alimentar las ilusiones…

Algo se mueve en el mundo.

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Versado, escrito, maldito o maldecido, rumiado, acaudalado de lírica. Malcriado en su intimidad pero educado en palabras y formas. Vivido, trabajado, enamoradizo y despechado cual drama más intenso. Narrado en vida, recitado en público, espiado en privado, admirador no reconocido. Desolado por dentro, discreto por fuera, ni triste ni alegre, adecuado para el momento. Lince, locuaz, pero al mismo tiempo soñador y navegador de pensamientos flotantes. Ido y venido. De verborrea demente, de largos silencios y mirada perdida. Aprendiz de alcohólico, marchito mañanero, ave nocturna, bohemio de amaneceres y crepúsculos, contemplador de eclipses, cautivador de miradas verdiazules. Objeto de desprecio, imán de deseos prohibidos, recolector de locuras. Amado y odiado. Subversor de la ley pero, justo en actos. Lascivo, entrañable golfo, fumador abstracto… y un poco de jodido ser humano.