lunes, 2 de julio de 2012

ParallelEmotions


En un universo paralelo te compraré el cielo. En este momento mi cuerpo es un incendio. Me quemo por dentro y no puedo apagarme, pues las llamas nunca dejan de arder, y cada día más escuece, cada día llega más humo a mí cabeza y me nubla la destreza que tenia antes para no pensar. Se agotan en mi cerebro las ideas, salgo a la calle y simplemente me dejo llevar. Llueve a mi alrededor ceniza y la gente se apresura, pero yo camino sin prisa, desprendo mi mejor aura en una falsa sonrisa y viajo solo. Siento como la atmósfera se aparta a mi paso, mi ego en ese momento se sube al máximo, una carretera exclusiva para mis pasos, y unos pagos atrasados que me debes: unos besos y unos cuantos de otros tantos vienen a mi mente. Silbo en silencio, para mí mismo, aunque esta mañana no tengo los oídos demasiado finos. En la melodía incluyo tu nombre en una nota, y una estrofa se me pierde por estornudar. Con los ojillos entrecerrados intento recuperar la vista, y entonces te veo, la antorcha humana va a dejar de arder pero se va acabar quemando de tanto deseo. Trato de alcanzarte corriendo, pero tu siempre volaste más alto, y fuiste un espejismo y yo ya no te veo, no te encuentro. Me vuelvo a quedar solo y por poco me pierdo. Vuelvo a casa cabizbajo, pensando en otras cosas, como comprarme una moto, pero solo es un roto más en el vacío. Intento disimularte, difuminarte, pensar en frío y echar hielo a este maldito corazón quemado, que naufraga cual navío. Termina siendo todo en vano, cómo querer arrojar sal a un río de nieve derretida. Finalmente termino el día entre cuatro paredes, con risas enloquecidas obervando el parpadeo de una bombilla medio fundida... y ¿Decían que era aburrida la vida?